Una canción puede devolvernos a una escena con apenas unos segundos de música. Esta selección editorial reúne diez ejemplos del siglo XXI, con distintos estilos y maneras de contar el amor.
- «Come What May» — Nicole Kidman y Ewan McGregor. Moulin Rouge! (2001): una promesa amorosa dentro de un relato construido alrededor de la música.
- «There You’ll Be» — Faith Hill. Pearl Harbor (2001): una balada sobre el recuerdo y la presencia de quien ya no está.
- «Falling Slowly» — Glen Hansard y Markéta Irglová. Once (2007): el encuentro entre dos músicos encuentra su expresión en una canción compartida.
- «I See the Light» — Mandy Moore y Zachary Levi. Tangled (2010): un descubrimiento afectivo acompañado por la escena de los faroles.
- «A Thousand Years» — Christina Perri. The Twilight Saga: Breaking Dawn – Part 1 (2011): una balada asociada a la espera y la permanencia.
- «Young and Beautiful» — Lana Del Rey. The Great Gatsby (2013): una pregunta por el amor y el paso del tiempo.
- «Love Me Like You Do» — Ellie Goulding. Fifty Shades of Grey (2015): el pop acompaña la intensidad del vínculo central de la película.
- «City of Stars» — Ryan Gosling y Emma Stone. La La Land (2016): amor, aspiraciones y una ciudad que promete oportunidades.
- «Rewrite the Stars» — Zac Efron y Zendaya. The Greatest Showman (2017): un dúo que plantea el deseo de superar obstáculos.
- «Shallow» — Lady Gaga y Bradley Cooper. A Star Is Born (2018): dos voces se encuentran en una interpretación decisiva para la historia.
Las canciones funcionan de manera distinta dentro de cada película. Algunas son parte de la acción; otras acompañan escenas o créditos. Todas ofrecen un camino para volver a esas historias desde la escucha.



